142857 × 7 = 999999
Este es un conjunto de textos que no hablan sobre números — están hechos con ellos, como quien construye una casa con los únicos materiales que tiene a mano, aunque esos materiales no estén hechos para sostener nada.
El número aparece aquí en su función más antigua: contar para no perderse. Pero en cada uno de estos textos esa función falla, o se tuerce, o se revela insuficiente frente a lo que intenta medir — la muerte, el amor que se disuelve, la historia violenta de un país, el instante en que alguien deja de ser niño. El resultado no es el fracaso del número, sino su honestidad: cuenta lo que puede, y calla ante el resto.
Hay un ciclo que atraviesa esta selección, parecido al que produce el siete cuando se divide en la unidad que lo contiene. 1/7 es 0,142857142857..., una cifra que no termina nunca pero que tampoco se dispersa: gira sobre seis números fijos, siempre los mismos, siempre en el mismo orden interno. Y lo notable es lo que ocurre al multiplicarla:
Son la misma secuencia — 1, 4, 2, 8, 5, 7 — solo que cada múltiplo la toma desde un punto distinto de la rueda, como si el número no pudiera decir nada nuevo, solo empezar en otro lugar de lo mismo. Y hay un cierre que parece casi deliberado, una firma matemática: 142857 × 7 = 999999. La secuencia que nunca termina, multiplicada por su propio origen, produce el número que sí termina — pura repetición del nueve.
Los textos reunidos aquí hacen ese mismo movimiento: cuentan, repiten, rotan sobre un número reducido de gestos —contar, delimitar, citar, callar— y cada texto es ese ciclo tomado desde un punto distinto. "Recalculemos" empieza y termina en la misma palabra, sin llegar a ninguna parte nueva. La serie SEIS se repite tres veces sin agregar más cifra que su propio nombre. Aun así, como el 142857, cada repetición no es exactamente igual a la anterior: algo se desplazó, aunque el material sea el mismo.
A veces el número organiza (una fecha, una nota al pie, ocho kilómetros de una carrera). También se vacía por completo (tres números sin nada debajo, un ciclo que se nombra "otra vez" y "por última vez" sin que nada termine). Otras veces se multiplica hasta volverse incontable —millones— para luego replegarse en lo mínimo que un cuerpo puede sostener: tres hombres llorando.
No hay aquí una defensa del número como orden. Hay, más bien, un registro de sus límites: el punto exacto donde la cifra dice "hasta aquí llego", y lo que sigue —la hoja que se deshace, la ola que no se sabe dónde termina, la tierra que se hunde en algo indescifrable— queda fuera de su alcance, pero no fuera del poema.
I
Cada quien con su matemática
Cada cual con su solución
Encuentre la X, puntos por participación
Da lo mismo el resultado
Solo hay que proponer y dejar en claro
¿Cuáles serán tus últimas palabras?
Vamos a morir de todos modos
¿Cuánto falta?
¿Cuántas posibles respuestas?
Recalculemos
II
En promedio esto no importa, en cambio el esto y lo aquello -par de extremistas en sus extremos- son el Re de la interpretación
Los únicos niños sin ánimos de jugar
dicen palabras de monstruos /
fantasmas
&;
no los conocemos,
porque si somos niños,
no somos ellos,
somos un juego de otro
Los que corren al lado contrario
y se olvidan de mí…
y yo avanzo…
y me detengo
espero.
No es que hayas dejado de hablarme,
eres tú quién ya no me escucha,
y escribo solo.
Ahora soy yo mismo
quien te representa
en mis recuerdos de tus ideas.
Imposible olvidarte ahora que vives
dentro.
¡Revuélveme!
hazme cambiar,
&
q logre descubrirme otra vez.
Grito
esperando
me escuches.
Y se devuelven los gritos.
Te escucho.
Tus palabras
tus gestos
tus historias.
Cerraron el paso,
para no dejar dudas de tu vida.
"De planeta en planeta"
O La gente dice mucha poesía
o Adrián Díaz
"o diez"
seis o doce no es el doble, pero lo es, es q no me importa
me interesa una mesa con algunos hablando lo q sea
y yo alrededor de algunos borrachos amigos conversando
parece tan simple como es
ahora ya estoy solo
y los recuerdo,
éxtasis en los acentos
diecisiete disparos y los ladridos de los perros,
nosotros esperando
seis gatos asustados y los dueños o durmiendo o no reaccionan
¿puedo preguntarte?
dos y después seis respuestas aparentes
la primera
- tu mirada
o cuando hablamos mirando el cielo acostados en el pasto
tres silencios o los momentos imaginando y los demás sin saber
y yo sin saber de que hablan
Al salir del fondo del agua se da cuenta que todo es igual de oscuro, ya sobre el bote casi desesperado dice:
Debajo había muchas cosas, y todavía están ahí.
Vi dos personas o sea una, le dije: Hola, ¿Cómo estás?
Me dijo: Hola, bien, y ustedes?
Le respondí: ¿Nosotros?, tu bien y yo también, ¿y ellos?
Me sonrió diciendo: ellos son nosotros, o sea yo y tú,
Ellos son un reflejo o sea yo.
Y comencé a conversar solo,
Me saludé, fui amable y me retiré.
Estamos solos,
Estoy solo,
Hablo solo.
Y todo lo imagino,
Me imagino
Y estoy solo,
Estamos solos.
La cosa no fue sencilla
Fue primero lo segundo
Y vamos de atrás pa elante
Cantando todo el mundo
III
Al atardecer toda la gente iba a las playas y quebradas a ver el sol entrarse, esa tarde llovía suavemente, y hubo todo tipo de reacciones, alguien que abría los brazos y otras personas corrían hasta refugiarse debajo de un árbol. El cielo y el mar da para imaginar que puedo volar y alcanzar el horizonte, y lo hago sin cerrar los ojos, con la vista ciega en una imagen en una cámara que parece lenta, normal y rápida a la vez, son los últimos momentos de sol y luego solo queda todo naranjo, rojo y lila. De esta tierra es el gato, así le decían a este flaco de traje elegante y botella en la mano, tal vez es por los bigotes, el pelo o su extraña manera de ser. El partido comunista había dejado de existir hace años, después de que él dejó la pasta deben haber pasado unos 14 años o más y todo ya era insoportable, el arte era un producto al servicio de quienes necesitaban escapar de la miseria que alcanzaba a casi toda la población, a excepción de los dueños de algo, que siempre podían al menos aferrarse a eso, lo que fuera, pero era un escape como caminar descalzo o hacer contacto con el agua cuando fluye llena de vida.
Cerca de la costa está la selva y otro ritmo de vida, más sabroso. De ahí nace el arte de Latinoamérica, la gente sabe escuchar la historia de otras vidas y otros tiempos, los colores sobre los rostros acaban con las instituciones y el cuerpo de cualquiera se deshace en un polvo blanco que viaja con el viento. La María, es de esos aires y vive casi eterna en movimiento. Los tres nos conocimos porque era necesario, decidimos hacerlo y viajamos solos hasta que las aguas confluyeron, nos encontramos y acá primero observamos cada una de nuestras diferencias y agradecimos a cada uno del otro y otra lo que nos entregaba.
Él, es de las personas sencillas como lección de vida y que ha hecho de su lección una revolución en todo quien alguna vez le puso los ojos encima, es durísimo ser el loco y líder aunque dure un instante porque este instante puede parecer eterno en esta mente demente. De ella no puedo decir nada por ahora, porque es ella quien me hace no pensar más que en mí mismo, pienso en ella y soy yo, no puede haber espejo más bizarro. Escribo en este viaje mientras avanzo cortando ramas, pasando por pantanos en punta y codo, rodeado de ranas, sin dormir por días y solo comiendo mezclas de hojas y cenizas. Llegamos a un pueblo siguiendo el ritmo, encontramos la fiesta.
(Historias en un viaje en que lo único seguro es que nos perderemos)
A Uds. queridísimo y queridísima:
Hay que encontrar una historia, una historia que alguna vez a todos nos contaron, es sobre la tierra antes de esta forma de vida, es una lección para sobrevivir, recuerdo que el tema iba sobre la interpretación de lo observado, las terceras lecturas que puedo hacer de mí, que puedes hacer de ti.
Con cariño, B.N.
Esto termina otra vez todos juntos: 1, 2 y 3, los pueblos, personas y personalidades. La historia encontrándose la espalda y vuelta a contar siempre de su única manera posible, dialogando y reconstruyendo, creando el rito.
IV
El error humano de la muerte por error no significa nada en realidad, ni siquiera es algo que me importe, es un estúpido juego de palabras que me deshacen y rehacen. Haydn, Mozart y Beethoven cuando niños y reunidos jugando. 3 hombres llorando por sus desaparecidos...
Millones de errores y el cielo destrozado, un poeta joven sin emociones describiendo lo peor:
Muy mala manera de comenzar.
Por otro lado. Los cartógrafos recordando sus nuevos caminos recorridos y de estos, nuevos mapas.
Un escriba corrigiendo -a su parecer y al de su sociedad- mientras escribe.
La planta de la papa creciendo verde y fuerte y por debajo su oscuro secreto, sus deshechos hechos alimento de animales.
V
después de las ideas de vivir otra vez el error y equivocarme y no me importe
kas cinco veece de equivocartme i comriegirma eidtarme i volver a editarme y corregirme `´(un aapar de sgino s e ideas revolucionandose). Entonces:
Comenzar con la idea de un grupo de alternativas, a b c d e al menos o más. todas o cada una de ellas, y otra vez, definir, conceptos e ideas. Pero justamente ahora. Nada,
VI
Una habitación, dos sillas, una caja, afuera hay sol y llueve, en la entrada un par de pantuflas, sobre una mesa un mate caliente.
—Nos conocemos desde hace mucho tiempo, hay cosas que nunca cambian y en cambio algunas se mantienen en un continuo proceso, la primera vez que mire un espejo...
—¿Qué pasa con los espejos?
—...nada
—¿Cómo nada?
—Nada seguro. Detrás de un espejo puede haber cualquier cosa, como un árbol arriba de las raíces. ¿Te acuerdas cuando supimos por qué estábamos felices? Creíamos que todos éramos felices, bailábamos por las calles, todos jugaban con nosotros y nosotros éramos niños, de pronto fuimos adultos, nos dijeron de los muertos, de los sobrevivientes, los torturados, de los precios, de los presidentes, los aviones, los gritos, nos dijeron que todo terminó, no entendía esa idea del fin.
—Yo era más pequeño aun, recuerdo las fotos y todas las historias que vinieron después, me acuerdo otras cosas también, el miedo a todo, los ruidos fuertes en la noche, mi mamá llorando.
—La música, los libros, las películas, el silencio de nosotros y nuestros papás.
—Las nubes se van.
—Estamos solos.
Un libro abierto.
—Escucha. Dentro de un árbol vive un pájaro.
—Afuera no hay nada, dentro de los libros tampoco, recién sujeté en mis manos un trozo de cactus, lo introduje en mi boca, sentí un escalofrío y lo mordí, de su jugo aparecen colores y formas que conocemos desde siempre, cuando vi mis manos la primera vez vi que se movían, vi colores y formas en movimiento, recordé las olas modelando las piedras, creando espacios, llenando espacios.
—Está amaneciendo, podríamos salir al camino principal o al río, me gustan los primeros rayos. Dime algo.
—¿Todavía escribes cartas?
—No he recibido respuestas.
—¿Qué esperas?
—Somos distintos, no sé qué esperar, algo debiese suceder...
—Vas a vivir siempre dentro de las olas revolcándote, golpeando el suelo del mar y abriendo los ojos cuando todo parece estar bien, respirar justo antes de la siguiente ola y caer otra vez sin entender dónde vas a llegar. Al final están las piedras y su forma es perfecta.
clíck
Aktionsart
Zeno Vendler propuso que los verbos también pueden clasificarse semánticamente, de acuerdo con el tipo de proceso que denotan.
Estado (estático y atélico): ser, estar vivo
Actividades (dinámico y atélico): caminar, correr
Logros (télico e instantáneo): nacer, florecer
Realizaciones (télico, duración temporal): convencer, llegar a...«Télico vs. atélico (engl. telic, del gr. telós 'término'). Término introducido por H. B. Garey para definir el aspecto de una actividad que sólo puede darse por realizada con su culminación: besar (algo o alguien) ~ amar (atélico).»
«Evento télico: un evento con un final en el tiempo expresado lingüísticamente. La telicidad no se aplica a los no eventos, ya que éstos no son acciones en el tiempo.
Mi hermano corre ocho kilómetros todos los días [télico] — de los atélicos como Mi hermano corre todos los días [atélico].
Mi hermano corre (*en una hora) — no admite delimitación.
Mi hermano corre ocho kilómetros en una hora — sí la admite, una vez delimitado por un complemento que aporta una escala con la cual medir el progreso del evento.»
Un manifiesto sencillo, la realidad de la belleza. El sonido de las palabras. Las formas creando nuevas formas. El silencio. La vida & La historia.
—Cuando niño de pronto olvidé ciertas cosas, las recordé todas de improvisto, Me enamoré en silencio. Vi los aviones a chorro por el cielo, leí de los poetas y de los caminos, soñé con lugares remotos, conocí viajeros y desaparecieron.
VII
La hoja en la parra de pronto se seca y cae a la tierra, y el hombre la mira, y la mujer lo mira, la tierra los mira y la hoja se deshace imperceptiblemente hasta desaparecer. hoy es miércoles hasta mañana o tal vez no. tal vez desaparezca antes de que llegue el jueves, tal vez la tierra de pronto se deshace y nos hundimos hasta transformarnos en algo indescifrable.1
Son siete poemas
Siete ideas medio mezcladas
Medio compiladas, medio hiladas
+
Reflexiones sobre alguna interpretación
Es + ó – lo mismo de siempre
Matemáticas con la mano izquierda
Medio mal calculas, medio atrevidas
Medio a medio de mi
De ti
Segundos más tarde: "uno mismo tiende a cero, pero busca el infinito"